¡Bienvenidos!

Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando por mi viejo dolor como las yedras. Trepan así por las paredes húmedas. Eres tú el culpable de este juego sangriento.


viernes, 8 de abril de 2011

Pero no así...

Qué te diría
después de tanto tiempo
soñando primaveras
y desayunos contigo
en cualquier terraza.

Qué te diría
cuando vienes y vas
con tus colores
prestando palabras
a cualquiera 
y robándome los veranos.

Quizá naciste como el coral
en el mar infinito
o en los trenes que solo
recogían vagabundos.

Qué te diría, entonces
con los zapatos sucios
con el rimmel seco
con la espalda erosionada
por tus portazos.

La evidencia es este adiós 
que se destruye
buscándote en otras mantas,
el precio del beso que valía la pena
ya es sólo un telediario triste.

No me invitaste nunca a ser libre
aunque tú lo fuiste
volando por mil cielos 
pero esperando siempre la misma canción
esquivando los relojes
tanteando aguaceros
donde sale caro hasta soñar


amor líquido
colándose por el fregadero


Te quiero mucho
pero no así........

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