¡Bienvenidos!

Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando por mi viejo dolor como las yedras. Trepan así por las paredes húmedas. Eres tú el culpable de este juego sangriento.


lunes, 30 de agosto de 2010

Take your fast car and keep on driving

No he venido a recordarte lo que fuimos, si es que alguna vez fuimos algo más que un par de vagabundos en el colchón. No he venido a reinventarnos en estas autopistas, aunque no lo pueda evitar. No he venido a pedirte explicaciones porque a estas alturas solo nos quedan un par de contradicciones en el cajón. Si te digo la verdad no sé porqué he venido. Quizá estés tirado en la cama y pienses lo mismo. Yo, mientras tanto, intento averiguar si me mereció la pena.

"I remember we were driving driving in your car, the speed so fast I felt like I was drunk. City lights lay out before us and your arm felt nice wrapped 'round my shoulder"