No sé qué pasa en Julio que todas las calles se vuelven amarillas
porque el sol las cubre con su manto polvoriento, tocándolas y ensuciándolas,
el tiempo -nuestro viajero de siempre- se torna hacia ti cuando pasas
los veranos breves de terrazas infinitas son tus manos
y suenan con tu risa, que hoy me duele.
Sólo el tiempo que te he imaginado me costará una vida entera
tendré que vivir de alquiler en cualquier corazón de segunda mano,
de esos que se emplean para limpiar la mesa de pasados y olvidar lo que escarmienta.
Se me coló de sopetón el cielo de Aranjuez por la ventana, y nunca supe desterrarlo
sigo pasando por las tierras prometidas, por la acera de mis sueños que tanto ha presenciado
siempre que cruzo la esquina del Hotel Abba me acechan los mismos miedos:
los de entonces,
los de ahora,
los que no se han ido todavía,
los que aún palpitan
los que recuerdan demasiado
la respiración contenida de tus ojos azules
y la desazón del que sabe que se ha pasado la vida contemplando algo que nunca tuvo.
¡Bienvenidos!
Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando por mi viejo dolor como las yedras. Trepan así por las paredes húmedas. Eres tú el culpable de este juego sangriento.
miércoles, 29 de junio de 2011
jueves, 23 de junio de 2011
Lavapiés
[...]Y ahora te recuerdo
en Lavapiés cantándome a Mecano,
bebiéndote un mojito
guiñándome un ojo
haciendo de mi vida
un carnaval.
viernes, 17 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
La vida sigue
Lloverá en tu tejado mañana, cantarán los pájaros de primavera, seguirán jugando los niños en el parque. Todo permanece en los caminos de piedra. Fluirán los ríos con sus lágrimas de agua, estrenarán más obras en el viejo teatro. Sigue riendo la vida, y llorando. Sólo yo me detengo porque te has ido.
lunes, 13 de junio de 2011
Es blanco
Todo lo que te quiero decir se cae al suelo y se hace añicos. En tan solo un segundo, todas las palabras, el gesto reprimido, la mano que solo te acaricia en mis sueños, las intenciones que vengo pensando, el paso apresurado, quejándose detrás del tuyo, y que avanza a regañadientes. Todo, absolutamente todo se hace vapor que asciende al cielo y crece allí, en el más absoluto de los silencios.
domingo, 5 de junio de 2011
Y no me oyes
"...Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
una a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque..."
A veces me escuece tu boca
como una canción de Silvio Rodríguez
y quiero extirparte, como se extirpa un cáncer
y quiero erradicar tus ojos
que me aprietan la memoria
y borrar la huella de tus botas
que me aprietan la memoria
y borrar la huella de tus botas
pisoteando cualquier resquicio de razón.
Sin tus ojos el mundo
es una cruenta batalla,
un abismo bajo los pies
El resto de tu cuerpo
es un disparadero de lujo
que quiere matar mis sueños más sencillos
y barrer la arena
de la ciudad del viento
sobre la que te construí.
es un disparadero de lujo
que quiere matar mis sueños más sencillos
y barrer la arena
de la ciudad del viento
sobre la que te construí.
Sé que siempre hablo de lo mismo
pero no puedo evitar
recordarte en las esquinas,
tan cruelmente dulce
bajando la ventanilla del coche,
y rebañándome el corazón
como sólo tú sabes hacerlo.
Y te recuerdo ¡cómo no hacerlo!
en aquellos días diferentes
compartiendo cualquier sobresalto
en la terraza lejana a la que nos escapamos
bebiéndote un tinto y sonriéndome de esa forma
viniendo siempre a flotación tu espalda
de ruinas despiertas
de ruinas despiertas
convocando por las noches
las mejores artes.
Tan borracho de pasado, tú
y yo tan ahora, pensado sólo en mirarte
y yo tan ahora, pensado sólo en mirarte
que al final se fueron
aquellos hoteles de junio
en cuestión de primaveras que faltan a su cita
en el mismo parque.
Pero te fuiste de repente
con el ruido de la excepción
Pero te fuiste de repente
con el ruido de la excepción
Trato de encontrarte, todavía -para eso nunca estoy cansada-
porque alumbras mi camino a casa
y los besos sin nombre
de cualquier noche absurda
de cualquier noche absurda
me pesan en los brazos
y son los restos de tu voz.
y son los restos de tu voz.
Me pregunto qué harás
cuando el tiempo crezca y camine,
por dentro de nosotros ²
cuando el tiempo crezca y camine,
por dentro de nosotros ²
tal vez estés
bailando en otros sueños
tus mismas ruinas.
Yo estoy aquí,
hablando para ti,
que no me oyes.
*Hace referencia a la "Oda al tiempo" del poeta chileno Pablo Neruda
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