Tú te acercas. Como un sueño. Podría decirse que es un paraíso. Llevas esa camisa de lino azul de rayas y unos vaqueros. El sol te toca la cara. No me puedo creer que seas tú, otra vez. Sí... Eres tú. Estás a mi lado. Que vuelva a respirar tu olor de vida. Y como un sol propio, iluminas mi vida de nuevo. Esta vez no voy a dejarte ir. Me lo he prometido.