¡Bienvenidos!

Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando por mi viejo dolor como las yedras. Trepan así por las paredes húmedas. Eres tú el culpable de este juego sangriento.


viernes, 10 de diciembre de 2010

Rimas en el cajón

"Crepúsculo que me rocía con tu recuerdo
añil, como la pena que puebla hoy mi alma.
Donde se clavan tus uñas, las mías las muerdo
por el hambre que tengo de ti, y tú no calmas.
Muérase el destino que nos cruzó a contramano,
y nos llenó de deseo caduco. Infieles.
Y nos condena a querernos hoy…como hermanos,
justo después de haber unido nuestras dos pieles.
Racimo de besos para decirnos adiós.
El último, con lágrimas, tatúo en mi mente.
En tu portal, tú y yo, por última vez dos.
Relámpagos de olvido nos acechan urgentes"


Dani Flaco

No hay comentarios:

Publicar un comentario