Yo sé porque los verbos más bonitos
van a bailar en tu cuerpo
y aterrizan despistados
sobre una maleta rebosante de porqués.
No sé donde leí
acerca de lo efímero
pero no lo he comprendido
hasta conocer tus botas
de camino incansable.
Sólo sé naufragar
porque desde luego
quien dijo que en Madrid no hay mar
nunca conoció tus ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario