¡Bienvenidos!

Para que tú me oigas mis palabras se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Más que mías son tuyas. Van trepando por mi viejo dolor como las yedras. Trepan así por las paredes húmedas. Eres tú el culpable de este juego sangriento.


jueves, 24 de marzo de 2011

No es verdad

Fluyes como el río recorriéndome la espalda
rozando sin avisar estos sueños.
Miento, miento todo el rato:
no es verdad que te olvidé,
tus labios siempre vienen al recuerdo
y me escuecen con su sal.

No es verdad que te he cambiado
por un par de juegos sucios
en cualquier lavabo,
siempre vuelve tu magia
que lo envuelve todo y me desespera.
Déjame escribirte:
es un impulso, un idioma
una manera de evitar responsabilidades

No es verdad que no pienso
en esa arena que no pisamos.
Entre tus letras y mi piano 
existe un mundo que no conoces.

No es verdad que sobreviva
de forma intermitente a tu luz, 
a tus golpes
y cada noche una voz extraña 
me lleve al verano de tu pelo,
a aquel hotel tan blanco
donde aún sin acabar me sonreías
donde me dejé la vida... 


y me lo dejé todo.

Me cuesta creer que no resucitamos
después de tirarnos en el suelo
y hacer lo que correspondía,
labrar con la noche tus creencias
despellejar el sol por la mañana
cambiar en aquella gasolinera
un beso y una cerveza,
traspapelar mis miedos por tu rareza
pronunciar la palabra impronunciable
descubrir por fin
el terreno que me vetas.

No es verdad por eso
que no me sigas visitando cada noche.


Te miento, 
recuerda que siempre lo hago
no es verdad, entonces
que aprendí a olvidarte.



No hay comentarios:

Publicar un comentario